lunes, 19 de abril de 2010

Pésca y Surf: compatibilidad 100%.

No va de Pesca.

Lo siento, quizás defraude, desilusione o aburra a alguno con la siguiente entrada, pero desde hace tiempo venia dándole vueltas a la cabeza con escribir un día algo distinto y que me atrajese, pero que de alguna forma guardase relación con el mar, sin por ello tener que tratar sobre pesca. Podría ser acerca de la contaminación, de las especies de interés, en peligro de extinción... Y mira por dónde, se me ha presentado la oportunidad:

La Santa, Lanzarote.
Una pequeña localidad, un pueblito marinero situado en el norte de esta preciosa isla volcánica dominada por los volcanes, el sol y el viento.
Un enclave que basa su insignificante economía en la pesca y el turismo que genera un complejo turístico-deportivo que acoge durante todo el año a deportistas de élite que escogen este punto del mapa insular como un lugar tranquilo dónde poder entrenar, descansar y practicar sus aficiones favoritas.

No he sido contratado por el Patronato de turismo, ni por la consejería ni órgano alguno relacionado con la gestión de todo el rollo que rodea al turismo, pero si pienso echar un cable desde este humilde espacio, aunque sea mínimo, a unos compañeros que recientemente han iniciado un nuevo proyecto en el pueblo y que se extiende por toda la isla.
Creo ya haber comentado en alguna ocasión que aquí, por la distancia con los núcleos urbanos más desarrollados (y la consiguiente distancia existente hasta los lugares de ocio), lo pequeño, tranquilo y en ocasiones "aburrido" que es el pueblo, cuando no tienes que trabajar ni obligaciones pendientes, el entretenimiento fuera de casa se reduce a pescar, inventarte algo...o practicar Surf. Sólo una cancha de futbol sala hace que de vez en cuando nos juntemos unos cuantos para hacer algo distinto y que alguno desoxide los huesos.

La mayor parte de los jóvenes del pueblo, de alguna manera, guardamos alguna relación con el mar: mediante la pesca, el submarinismo, el surf, el marisqueo...todos en alguna ocasión nos acercamos al líquido y salado elemento para trabajar, practicar nuestros hobbies o satisfacer nuestras necesidades culinarias.
Si nos refiriésemos a dos actividades que guarden relación con el mar en las Canarias, obligadamente tendríamos que referenciar a la pesca y el surf. Y Lanzarote es un destino mundialmente conocido para la pesca y lo que hoy acontece en este blog, el Surf.
Mi hernia discal, y las pocas ganas que ya en ocasiones me produce el meterme en el agua, hacen que deseche la posibilidad de disfrutar de muchas olas reconocidas a nivel mundial para esta práctica y me decante en cuerpo y alma por la pesca. Aún así, de vez en cuando recordamos viejos tiempos y mantengo el contacto con éste apasionante y singular mundillo.


Kalufa Surf School

Como ya he comentado, esto hoy no va de pesca, va de Surf. Por una vez voy a desvirgar mi espacio con otra afición que en su momento también marcó una parte de mi vida y dio algo de forma al carácter que posee a éste que escribe. Vamos al grano.

Los compañeros Roberto Merli y Gillermo de Juan (Rober y Willy) han iniciado, desde hace meses un nuevo proyecto en el pueblo relacionado con el Surf, a través de una escuela que ofrece servicios varios relacionados con ésta disciplina deportiva:

Evidentemente, la actividad principal en la que se basa todo esto es en los cursos que ofrecen los chicos, tanto en niveles de iniciación como avanzados. Los monitores cuentan con la imprescindible titulación de socorrismo y primeros auxilios, así como titulaciones de Juez y Monitor grado 2 homologados por la ISA (Internacional Surfing Association) y FESURF (Federación Española de Surf), lo que hace que estos cursos de iniciación no supongan grandes esfuerzos para los participantes.
Además, como complemento, la escuela participa en cursos, jornadas y otras actividades relacionadas con el mar y el surf, como son limpiezas de litoral, charlas de concienciación ambiental, cursos de socorrismo...

La escuela se encarga de todo el "lodge" que los visitantes pudiesen necesitar, como son billetes, alojamiento, transportes, material...por lo que la preocupación de los alumnos es mínima en este sentido. Kalufa se adapta a sus necesidades, haciendo que su estancia y las actividades sean totalmente  del agrado del alumno.
Aquí podemos ver a los dos monitores acompañados por sus alumnos y Gina, una perra de raza carlino que hace las delicias de pequeños y grandes.

Y hablando de pequeños y grandes: los cursos también están indicados para el público más joven, que en muchas ocasiones nos sorprenden y demuestran que no temen el mar y adoran este deporte que guarda una evidente sintonía de paz y armonía con el medio marino. En la foto, Aairán, que ya apunta buenas formas y seguro en un futuro será un gran surfer:


Como no, los entornos en los que se desarrollan los cursos son auténticos paisajes de ensueño: largas playas de arena amarilla y blanca, una temperatura ideal y como no, olas de destacado renombre mundial como son las conejeras.



Las actividades suelen durar varios días, dependiendo siempre de la disponibilidad y las exigencias de los alumnos, pero normalmente en pocos días ya estamos montados en la tabla con capacidad suficiente como para trazarla e intentar montar una tabla más corta que las de aprendizaje. En todo momento los monitores se encuentran en el agua vigilando y corrigiendo a los alumnos, y en la orilla tomando fotos y vídeos que posteriormente sirven de regalo al finalizar los cursos:

 

Puedo dar fe de que los momentos que se viven son siempre amenos, entretenidos y en los que reina siempre un ambiente sano y distendido entre los participantes y los propios monitores. Además, el contacto directo con el mar, la belleza de nuestras aguas y la adrenalina que se dispara cuando nos vemos cabalgando una buena ola, hace que merezca la pena por lo menos intentarlo. 

 


Y nada más, sólo me queda animar a cualquier interesado o curioso a que cuando visite nuestra isla, se atrevan y animen a practicar éste deporte en compañía de amigos y familiares, y cuenten con la experiencia y saber hacer de los amigos de Kalufa.

Un fuerte abrazo y un saludo a Rober y Willy, les deseo toda la suerte del mundo en un negocio tan bonito y gratificante como sufrido y costoso.
Suerte chicos.

Pd: Si por casualidad a alguien le pica el gusanillo y alguna vez le da por venirse y querer practicar está modalidad deportiva, puede, sin compromiso, ponerse en contacto con KalufaSurfSchool a través de los teléfonos 661050966 y 637068773. 

2 comentarios:

David Martín Alcaraz dijo...

Interesante entrada, Femés.
Desde niño he sido un enamorado del surf, creo que te lo dije.
Hace años hacía mucho skate.
Supongo que con el surf pasa lo mismo, da igual el tiempo que haya pasado desde que me monté en una tabla por última vez (muchos años ya), siempre seré skater...
Quién sabe, tal vez un día acabe cogiendo una ola... si no fuera por el respeto que le tengo al mar...

Femés Elvira, dijo...

Coger olas es muy divertido y descargante, tánto fisicamente como psicológicamente, lo que unido a la relación y el respeto que se mantiene con el líquido elemento hacen de éste deporte una devoción para múchas personas en el múndo.

Es cierto lo que comentas, el que tuvo retuvo. Yo también le dí a las cuatro ruedas y aún hoy alucino con lo que se hace en las Red Bull Series y Free Style sessions.

La próxima vez aparcamos un ráto las cañas y nos dámos un baño, te va a gustar.