martes, 20 de abril de 2010

Días buenos y días mejores, 1ª Parte.

Una ventana abierta

Volvemos a la pesca.
La semana pasada, y últimamente en estas fechas, el fuerte viento de componente sur-oeste ha hecho que la pesca desde barco haya sido imposible, y el spinning costero un auténtico coñazo, por los constantes roles de viento y la mar de fondo que no hacía presagiar buenas jornadas.
Para más desánimo, la actividad de los escamudos en esos días era baja, y de ello tuvimos constancia durante nuestra única salida a Jigging.
Sin embargo, del Sábado pasado hasta hoy mismo, se abrió una ventana de bonanza climatológica que tratamos de aprovechar en la medida de lo posible y que me posibilitó el poder disfrutar de la ya mencionada jornada jiggera y un día de spinning del que disfruté como un niño...
Intentaré resumirlo en dos capítulos, en dos entradas.
Hoy toca la primera, y si esta noche gana el Barça, cuelgo la segúnda sobre spinning ligero.

El Jigging del Sábado.

El primer día que vimos que el tiempo nos permitiría sacar "El Greca" al agua después de la resaca no lo dudamos ni un momento. Venían posteriormente días muy buenos, una bonanza terrible, pero por razones laborales ese debía ser el día, a pesar de que la ya nombrada actividad para esos días era nula.
Tengo que volver a decir que cada vez me mata más levantarme a las 4:30 de la mañana y chuparme 45 minutos de carretera. Vivo en el trasero de la isla, y a no ser que salga por el varadero del pueblo, cualquier otro punto de salida al mar me queda bastante lejos.
Cosas de la pesca creo, que hacen que las buenas jornadas y nuestros esfuerzos los valoremos más.


Total, que muy temprano estamos Pachico y servidor, acompañados por el amigo Pepe, con la intención de otra vez sondear fondos que van desde los 80 a los 150 metros de profundidad.
Primero investigamos las "sameras", unas marcas muy cómodas, en 80 metros en las que últimamente no falla la visita de alguna sama.
Unas cuantas bajadas y en poco hago que la primera captura de la mañana suba para darnos los buenos días: una bonita bicuda que no falla y muerde un Ouka (Marine Bait) que ya tenía olvidado en el bolso.
Unas cuantas más atacaron, pero por suerte hoy uso un 13/0 Sj40 de Owner,  lo que hace que el anzuelo sea muy grande para ellas y no claven bien. Hoy no queremos bicus, y mucho menos seguir destrozando anzuelos.
Durante una hora de pesca, ni idea de las samas, meros o los medres que dicen que por aquí se suelen pasar para darse el festín. Ponemos rumbo a lo profundo.


Ahora es mi tío, después de una hora sin sentir nada en esos fondos agotadores y atormentados por las corrientes submarinas, el que engancha a pocos metros del fondo. La lucha y las carreras delatan pronto al bicho y rápidamente el patrón pone en seco este loquillo, que venía clavado por un cachete y batalló más de lo que de él se esperaba.
Comenzaba a levantarse cada vez con más fuerza el viento, y los esfuerzos para poder mover correctamente hierros de 200-300 gramos cada vez se hacían más costosos, por lo que apuramos unas dos horas más a la espera del eminente reviro con la esperanza de engañar a algún que otro loquillo, pero nada de nada.
De nuevo optamos por movernos en busca de refugio del viento y fondos más someros que nos dejen descansar un poco. Ese día no sé porque, pero los brazos no estaban como deberían y como otros días suelen estar.


Volvemos a estar en territorio de espáridos y serránidos, y entre risas nos jugamos quién va a ser el primero que clave una sama. Una pasada, dos pasadas y... Pachico es el vuelve a tocar la bocina.
Ahora sube una sama, dentón, sama guachinanga... que lo eleva al podio momentáneo del día en el que estamos inmersos. De momento se descojona de nosotros: yo sólo he tocado una bicu y Pepe hoy no está en estado de gracia (tampoco es que el jigging sea su pasión, prefiere la sardina) y no ha tocado escama. El triunfador se revuelve entre el regocijo de haber triunfado la salida anterior y estar pegando duro en la de hoy.
Hay ausencia de picadas, notamos que la actividad hoy es baja y no van a haber sorpresas, a pesar de que en días como hoy en teoría nefastos, hemos terminado logrando buenas capturas.

Alto!!! Que llevan ahí??

De pronto, como esos zumbidos lejanos de un tractor, se comienza sentir una mala vibración en el ambiente y aparece a lo lejos un barco imponente, puntiagudo y con una raya en la proa que no acertamos a distinguir de qué color es. O inspección pesquera o la Guardia Civil.
Nosotros a lo nuestro hasta que ya se acercan a nosotros, dejo de pescar y comienzo a fotografiar el barco que me gustaría tener si me lo pudiese permitir:


Nos rodea, lentamente hasta ponerse a nuestra proa y comienza a efectuar la maniobra de aproximación con cuidado.

Después de comprobar que nuestras licencias de pesca están en regla, tenemos los permisos pertinentes y no incumplimos ni el número de piezas ni kilos que permite la ley, continúan su placido trayecto en busca de furtivos y malas pécoras de mar... no hay nada mejor que estar en regla y tener ningún tipo de temor.
Ojalá los viese más a menudo, eso significaría que más de uno sudase al verlos o ni siquiera sacasen el barco por no recordar como se pesca. Lo que hace la mála costumbre...

Los inhabituales

Hay días de pesca en los que las sorpresas no son mayúsculas en cuanto a tamaño, ni kilos. Hay sorpresas que son especiales y nos hacen felices por otras razones. Un cantarero, un pejeperro, una gran araña...

Nuestro día de pesca va tocando a su fin, y después de la visita de la Ley, optamos por movernos una última vez y es en ésta ocasión cuando deciden entrar en acción las arañas. 
Para el que no lo sepa, la araña es un bicho del que es mejor no saber nada ni en sueños. Es feo de narices, y encima, venenoso como sólo él puede serlo: un picotazo de una de sus espinas puede hacerle pasar el dolor más aterrador a un hombre fornido, sano y con una buena constitución. Y estas eran las arañas más grandes que había visto en la vida. De las que te mandan al hospital derechito...
A una le faltaba poco para un kilo, y la otra lo pasaba sobradamente, por lo que ni por todo el oro del mundo me la hubiese jugado a cogerlas con la mano para obtener una foto decente mientras estaban vivitas y coleando. Esperé a que estuviesen más dóciles.
Son muy feas y peligrosas, pero a su favor hay que decir que tienen una carne blanca exquisita, que a la plancha, jareadas o secas son un plato tan escaso como raro y delicioso a la vez.
Ya serian las 4 de la tarde, cuando decidimos poner rumbo a puerto ante el viento que cada vez soplaba más y más fuerte y ya empezaba a hacerse muy molesto.  
No se había dado mal la cosa, a pesar de que se notaba que algo raro pasaba en el fondo y había hecho que la ausencia de picadas fuese lo más llamativo de la jornada. Hoy ni las bicus se querían dejar mucho.
Mañana tenía prevista otra salida, esta vez con el amigo Raúl y su hermano, pero parece que el fuerte viento que se esperaba para pasado mañana ha decidido hacerse notar con todo su esplendor desde hoy mismo y fastiarnos los planes. A ver que inventamos.
Como dicen por ahí, hay más días que lentejas en el plato... aunque ahora mismo esté maldiciendo a Eolo.

7 comentarios:

David Martín Alcaraz dijo...

Bueno, esta vez toco casi bolo... si es que en todos lados cuecen habas :)
A mí tb me da alegría que me pidan los papeles cuando pesco, pero ha ocurrido tan pocas veces.
Curioso animalito el de de la foto, ¿es un pejeperro?.
Hasta luego.
PD: He visto la llamada perdida, te llamo mañana o pasado.

Femés Elvira, dijo...

Derian de dejarse ver más...

El último pez que atrapamos son arañas, féas como ellas sólas y muy venenosas. Una picada te puede costar un disgusto, pero manejándolas con cuidado y teniendo suerte puedes disfrutar de unos excelentes filetes.
Los pejeperros son colorados y múcho más coloridos, y por supuesto más bonitos. Igualmente es ráro captuar uno a jigging, pero se dá el caso de vez en cuando.

A ver si hablamos amigo, en verano igual me doy un sálto al agua dulce.
Un abrazo.

esoxfever dijo...

Magnífica crónica, que cierto es lo que dices, nada mejor que ser legal, pescar es un placer y si tienes que estar todo el rato en alerta por hacer lo indebido deja de serlo.

Preciosas capturas, pero ese arañón, madre mia... como un guante de baseball se te pone la mano si te pica.

Cristian Rodríguez dijo...

Buen jigging Femés, lástima que ayer noche no pudieses poner la segunda parte narrando el spinning....y digo LÁSTIMA porque si hubieras publicado esa entrada significaría que unos que yo me sé habrían ganado....:(

Nos queda el Camp Nou...todo o nada!!

En fin, volviendo a la pesca, sigue en tu linea. Estoy a la espera del relato spinnero.

Saludos.

Raul lomac dijo...

valla un arbitraje mas nefasto.. pero bueno como dice cristian nos queda la esperanza de un 2 a 0 en casa.... dejando el tema de la champions... tengo que decir que muy buena esa pescata ese medre desprende belleza a su alrededor y la sama ya ni te cuento.. lo de la araña es un tema aparte jeje por el bazoka an pasado varias de esas de mas de kilo y la verdad es que asusta el solo mirarlas y ya lo de prepararlas pa comer ni se me pasa por la cabeza jeje todo lo que sea cantarero, araña o similares me dan un respeto de cuidaooo!! una pena lo de oy femes pero bueno todo se andara..

saludos

David Martín Alcaraz dijo...

Las arañas que tenemos aquí son distintas. Además de más pequeñas, son como más blancas y menos robustas. En verano se pueden coger muchísimas a spinning sobre fondos de arena. Aquí se trabajan cocidas. Mis padres hacen un muy buen arrocito con ellas, yo suelo soltarlas como es costumbre :) Aunque creo que este verano le robaré algunas al mar para un arrocito de esos :D

Femés Elvira, dijo...

Gracias Andoni.
La verdad que sí que se está tranquilo...por lo único que me preocupaba era por que espantase el pescado con las turbinas...
Coincidí un día en urgencias con un señor "como un armario", llorando literalmente a causa de la picadura de una araña...
Siempre he oido muy málas historias sobre ellas.
Un saludo.

Buenas Cristian.
No estuvo mal la cosa, aunque se notaba múcha ausencia de actividad en el fóndo.
Lo de italia no tiene nombre...me costó coger el sueño...jejej
La verdad que me hubiese haber colgado ayer por aquí la entrada.
Disfruté como un niño en póco más de dos horas de spinning. Mañana me pongo con ella.
Saludos compañero.

Raúl, el próximo miercoles si hay que morir, se hace matando en el Camp Nou.
Está saliendo algún medregal, pero todos cortitos y medianos.
Seguimos a la espera de que "se encienda la bombilla".
Es como comentas, de esos bíchos es mejor saber póco e intentar verlos de léjos...pero manejándolas con cuidado, y escuchando a los viejos como se trabaja, te puedes permitir un capricho de vez en cuando. Un cantarero para un caldo es de lo mejorcito...
Hablamos compañero.

David:
Normalmente las que se cogen suelen ser más pequeñas, bastante más. Pero estas estaban muy gordas.
No las he probado con arroz de esa forma...sólo frítas y sécas. Cogete la receta para la próxima, que hay que probarlo.
Cuidate de esos bíchos amigo...
Un saludo.