miércoles, 18 de enero de 2012

Jigging Pesado & Spinning Ligero.

Por fin un ratito tranquilo y descansado para relajarme escribiendo. Aleluya por encontrar un momento en el que la cabeza me deja medianamente razonar, y pensar en lo que quiero contar.

Por aquí andamos algo liados con el viaje que nos vamos a hacer a principios de Marzo a las islas Seychelles, el amigo Daniel y este que escribe junto a otros dos compañeros de Tenerife, y las respectivas parientas. Serán 10 días de ensueño, un objetivo que teníamos en mente desde hace tiempo. No será lo que habíamos soñado, ya que no nos acercaremos a los deseados grupos de islotes coralinos del sur (Farquhar, Aldabra, Alfonse, Coetivy...), pero combinaremos varios días de pesca alrededor de Mahé, Praslin, La Digue, Silhouette... junto con varios días de turismo junto a las féminas. Será una buena oportunidad para tomar contacto con el trópico practicando Popping (embarcados y desde tierra) y Jigging, y darle el gustazo a las señoras de disfrutar igualmente de un viaje inolvidable. Eso sí, a la vuelta nos pondremos a tramar, con la ayuda de Iván (GtViajes), un viaje a Lakshdweep, Coetivy, Farquhar, St. Brandon...

Si, el viaje nos tiene liados con mensajes a charters, materiales y miles de dudas que sobrevuelan nuestras mentes, pero también aquí aquí la meteorología y los quehaceres matutinos nos mantienen algo distanciados del veril. Sin embargo, y para qué mentir, también sacamos algo de tiempo para acercarnos al líquido y salado elemento, y por supuesto divertirnos como de costumbre. Vamos a contar lo que ha pasado.  

Jigging extremo.

Nos vamos de viaje porque queremos conocer el trópico "puro", pero también porque necesitamos tener experiencias nuevas, sentir y disfrutar en nuestras carnes lo que llevamos años escuchando y viendo a través de amigos y conocidos. No nos hemos cansado de nuestra tierra, nuestro mar y los animales que aquí habitan, pasen y vean.
Hace ya bastantes días, volvimos a lo profundo. Temprano, con la salida del sol recuerdo que ya estábamos bajando jigs Pachico y este que escribe. La sonda marcaba los 130 metros de fondo, y bellas siluetas se dibujaban en ella. Teníamos claro a lo que íbamos, y sabíamos lo que la tecnología trataba de traducirnos en la pantalla: serviolas dumerillis. La pesca fue rápida, poco más de hora y media de batallas, así que la crónica también lo será.
Primera bajada, Pachico da creo que no más de 10 vueltas de manivela y queda pegado con el primer animalito, mientras yo tranquilamente terminaba de colocar un Yo jig (Caranx.Net). En lo que él aguantaba la primera embestida, yo astutamente bajaba el mío hasta el fondo, y en unos cuantos metros de subida, también servidor quedaba bregando, a eso de las 7,15 de la mañana. Sí, doblete de dumerillis. Cualquiera podría pensar que eso es una circunstancia envidiable y puramente radical, pero la verdad es que si no se tiene cuidado y pericia en estas circunstancias, puedes acabar perdiendo uno de los animales o ambos, sin contar la posibilidad de dañar la trenza o la vara con algún elemento del barco. Hay que verse en esas situaciones.

La Omoto 200, una caña japo muy potente (equiparable a Jigging Master), bonita y economicamente más accesible que la mayoría de las pata negra japonesas, como Patriot, Carpenter, Zenaq, Xzoga o las mencionadas Jigging Master. Después del viaje a Seychelles, mi intención es hacerme con una 200 para el Accu, y una 300 para el Expedition.

Finalmente, salen dos hermosos medregales de 20 y 25 kl. No hubieron fotos, ni vídeos ni nada de nada. No había tiempo, y sinceramente no queríamos desaprovechar aquél fantástico momento de actividad, por lo que tras coger algo de aire y comentar la jugada, de nuevo volvíamos a remontarnos sobre la marca. 


Un poco de aire, relajación para la espalda y brazos mientras remontamos la deriva y esta vez me toca el premio gordo, que se esfuma cuando ya el trabajo duro había terminado: peleo durante más de 15 minutos un verdadero animal, un lebrancho al que no le pude estimar menos de 50 kl, al que después de aguantar embestidas y carreras hacía el fondo, termino por perder al haber rozado el bajo de fluoro contra el fondo. Sencillamente, lo hizo trizas, y nada pude hacer, forzando al máximo el equipo.
Volvemos a recolocarnos, y de nuevo tenemos doblete, esta vez con ejemplares que rondarían los 30 y los 25 kl. Imaginense la cara de sufrimiento y felicidad de nuestras caras, las risas y penurias que llegamos a pasar después de casi dos horas continuadas sin parar peleando animales que venden muy muy cara su vida, y obligan a poner al límite tanto los equipos como al propio pescador(sin haber mencionado la inclemencia del mar durante ese día, con fuerte viento y olas de mar de fondo). Después de esto, evidentemente pusimos rumbo a puerto ya que la pesca ya estaba hecha y la satisfacción era máxima.
Pocas veces uno sale a pescar a las 6 de la mañana, y a las 9 ya está en tierra con todo recogido.


Al día siguiente, con un ratito de tiempo libre que encontramos de nuevo, volvimos a acercarnos a otros veriles, esta vez con la cabeza puesta en las samas, que aún esperamos entren como debe ser por nuestras marcas más concurridas. Poco hubo , más que bicudas que no paraban de asediar los jigs, y esta bonita sama de pluma que de nuevo decidió atacar al Yo jig, un hierro bastante simplón, que recuerda mucho al Sacrifice de Daiwa, pero con mucha más capacidad de resistencia ante los dientes de los peces malos, y un precio realmente económico. Podría decir que es de los pocos jigs baratos que realmente merece la pena comprar.


Está ha sido mi última salida a lo profundo, la última vez que he tenido la oportunidad de hacer Jigging y disfrutar como un enano, si bien es cierto que el animal más gordo, el barrilote que llevaba tiempo esperando terminó ganandome la partida y dejandome con cara de pocos amigos.
 En breve creo que volvemos, veremos que es lo que pasa y ya les contaré.

Spinning de andar por casa.

La cosa es que a veces, hay que moverse, caminar y buscar la más mínima señal de actividad.
En cuanto al lanza y recoge, he de decir que la cosa no ha sido muy productiva, no por que las capturas no hayan sido abundantes, si no más bien porque he perdido mucho más de lo que he logrado capturar. Multitud de sierras, sargos, lubinas, bicudas y jureles han logrado atacar (amén de varios señuelos perdidos), morder el plástico y salir corriendo para contarles a sus congéneres con pelos y señales la marca y modelo del señuelo que consiguió engañarles.

Hace ya unos días, mientras sufríamos y disfrutáramos de las clásicas calimas de estos meses, pasamos un día bastante entretenido caminando y descubriendo veriles nuevos el amigo Daniel, Igor Sanchez (amigo y excelente bodyboarder de la vecina redonda) y servidor. Muchas bicudas salieron, y bastantes volvieron al agua. Solamente una sierra se atrevió a hincarle el diente al Sammy de Lucky Craft, pero en el momento de la varada terminó abriendo un triple y marchando de vuelta. Al siguiente día, el mismo trío de pescadores pasamos otra jornada mañanera muy entretenida, esta vez en territorio comanche habitualmente bastante concurrido. Mucha actividad, pero pocas capturas ya que tan sólo Dani logró hacerse con una sierra, mientras yo perdía 4 ejemplares que no sé como ni porqué, lograban deshacerse del señuelo antes incluso de iniciar la primera carrera. Igor por su parte tampoco tuvo su día e igualmente perdió lo poco que logró engañar con sus muestras.

Al fin, al día siguiente, la cosa cambiaba, y mientras los compañeros salían a alta mar para hacer un poco de Jigging y Spinning embarcados, decidí coger el coche y buscar un lugar solitario y apartado, dónde poder caminar e ir tocando diferentes veriles que me llamaban la atención, usando únicamente el equipo ligero. Con el sol en lo alto, decidí dejarme guiar por las aves que atacaban sin cesar a la carnada en la superficie, y buscando metros de lance con el Mommotti 190 logré hacerme con un bonito jurel, después de que otro ejemplar me ganara la partida en el primer lance que hacía.


Tras este ejemplar, y en un barranco cercano a dónde se habían producido los contactos con los jureles, fue una lubina mediana la que se atrevió a hincarle el diente al larguirucho de Seaspin, si bien esta vez y de nuevo esta logró zafarse del señuelo justo a mis pies, cuando me disponía a vararla con la ayuda de las olas. Mi primera lubina de la temporada, una pena que no se dejara retratar. Continuo insistiendo en la misma zona, lanzando a la espuma sin cambiar de señuelo, y esta vez fue un sargo( estoy alucinando con lo activos que están, y lo decididos que se muestran a atacar un señuelo que les duplica en tamaño) el que me alegró la mañana.


Antes de ayer, justo cuando la calima remitía y se notaba el cambio de viento a n/e, sucedió mi última salida pesquera. Amaneció ante todo pronóstico un Domingo totalmente en calma, y mientras miraba por la ventana el mar y perdía el tiempo pensando si merecía la pena salir a dar una vuelta con la caña en mano, fue la parienta la que terminó por animarme y decidirme a salir a pescar. Equipo ligero en mano, salimos con la idea de llevar a Lía, una hermosa perrita negra de raza carlino que lleva desde hace un año y medio dando tanta felicidad y entretenimiento como el coñazo por casa , a dar un paseo por piedras y charcos. Mientras ellas observaban y me tenían el ojo puesto en la distancia, yo como siempre caminaba y lanzaba buscando algo de actividad, y de nuevo fueron las aves las que me señalaron en que lugar se encontraban los bichos malos. Al poco de situarme en una punta desde la que tenía una buena postura para lanzar, una hermosa sierra de 5 kl hizo que disfrutara de varios minutos muy entretenidos, para finalmente ponerme en un aprieto durante la varada, en solitario y sin la ayuda de un bichero. Los triples del señuelo terminaron abiertos, pero logré ponerla en seco y sacarme la correspondiente retratera.


Para ya terminar, decir que en los siguientes lances perdí mi último Mommotti 190, de los 4 que hasta hace unas semanas tenía en mi poder (poco a poco también han desaparecido de mi poder varios Pro Q y Bujinus). Me ha demostrado este señuelo su total polivalencia ante varias especies de animalitos del veril, y su versatilidad a la hora de pescar en diferentes escenarios, pudiendo alcanzar los metros necesarios que en muchas ocasiones solo logramos usando jigs y bucktails. Ahora espero con ganas los nuevos modelos de Pro Q y Coxeida, más pesados que los anteriores modelos, e igualmente excelentes pescadores.
En fin, contento y con las dos niñas de la casa deseando marchar del lugar, volvimos los tres al dulce hogar. 

Señor@s, que les digo: les deseo que igualmente el año haya comenzado con buen pié, y que la salud se porte igual o mejor con tod@s durante mucho tiempo. Saludos.



Pd: Estos días probablemente Dani y el que escribe nos daremos el salto a la hermana isla de La Graciosa, territorio pesquero y de relax que echamos de menos desde hace tiempo, y que esperamos nos depare las mismas sorpresas y alegrías a las que estamos acostumbrados. Reportaremos noticias en breve.

5 comentarios:

Y digo yo dijo...

Buen entrenamiento para las Cheycheles esas. Mucha perdida ¿no? y tiples que se abren, carajo, los de Seaspin vienen bien armados, curioso. Bonito día con las Dume, imaginate cinco pegadas a la vez ;)

Moises dijo...

Hola Femes, mi enhorabuena por todas esas capturas. Los medres son enoooormes, que buenas batallas dan!! Aunque desgraciadamente no he tenido la posibilidad de pillar uno tan gordo. Lo de las piezas perdidas desde tierra, he de decirte que llevo 15 capturas seguidas lucharas y finalmente o bien partiendo linea o bien zafadas del anzuelo las he perdido, así que he llegado a pensar que los bichejos parecen estar comiendo desconfiados. O eso o se me ha olvidado batallar a los malos, así que prefiero pensar en lo primero.
Que envidia más sana tengo con el peazo de viaje que se van a hacer, espero tener buenas retrateras de esa maravillosa tierra que van a visitar.
Mañana iremos a visitar algún viril a ver si termino que en esta mala suerte. Y si a nuestro capitán "Emilio" el trabajo se lo permite saldremos al Azul el viernes que el tiempo se plancha. Un saludo!!!

Femés Elvira, dijo...

Si vecino, le estoy haciendo algo de caso a los entendidos, y algo de físico estoy haciendo para aguantar horas y horas lanzando con casi 1 kl de peso en los brazos.
Lo de las perdidas es algo raro, pero curiosamente a algún compañero le ha sucedido lo mismo, y como ves a Moi también le ha sucedido algo parecido.

Con respecto a los señuelos, te puedo garantizar que los Bujinu y Pro Q vienen estupendamente armados, pero los Mommotti vienen con unos triples válidos para peleas suaves, si quieres forzar corres el riesgo de abrir anillas y triples, mejor cambiarlas o no forzar demasiado, ya he perdido bastantes.
Lo de las Dumes fue espectacular: no dábamos abasto, ni había descanso; fue brutal. Imagino como lo tuvo que pasar la tropa en aquella ocasión, lo bien que lo pasaron :).
Un abrazo señor, espero verte pronto, y que todo por la Maxorata vaya estupendo.

Pd: Vaya foto la del frente Polisario :) jejje



Buenas Moi ;)
Cierto es que los Dumes son muy entretenidos, un reto y todo un trofeo cuando aprendes a encontrarlos y dominarlos, pero te aseguro que hay un momento en las peleas con buenos ejemplares o en poco fondo, que la cosa cambia, ya no sonríes y lo único que quieres es que todo termine cuanto antes para bien. Ganarle la pelea es toda una alegría, perderlo decepciona. Espero que tengas suerte y puedas sufrirlos y disfrutarlos en alguna ocasión ;).
Lo de la desconfianza de los bichos es algo que ya hemos comentado otros años entre compañeros, y no me extraña que así esté sucediendo. Bueno, al menos sabemos que ahí están, y siguen habiendo posibilidades. Tampoco creo que se te haya olvidado pelearlos ;).

Lo del viaje, todo es planteárselo, buscar un hueco y ahorrar (esto de los viajes de pesca es muy muy caro, pero merece la pena). Llevamos muchas cámaras de fotos, video... así que miles de imágenes habrán, espero que alguna sirva para exponerla :).
Suerte durante estos días en el líquido elemento.
Saludos.

rafa dijo...

Bonitos medres si señor.
Seguro es que en ese viaje tendréis la oportunidad de testar esos monstruos de los que hablan los relatos. Sana envidia Femés.

Buena suerte y hasta el próximo post.

Femés Elvira, dijo...

Gracias Rafa ;)
Por lo que nos cuentan, seguramente con Snapers, Coral Groupers, Barracudas, Wahoos, Yellowfins, Gts... tendremos algún encontronazo, aunque logicamente no en las cantidades y tamaños que se dan más al sur, en los destinos soñados... Lo que no está tan asegurado son los Doggys, pero puede que haya alguna agradable sorpresa; espero que así sea :). Lo dícho, muchas gracias, y un saludo.