sábado, 8 de enero de 2011

Una para saber, otra para aprender.

Mal, muy mal. Aún me remuerde la conciencia, me siento algo triste y en parte pienso que todo el respeto que sentimos por la pesca responsable, el captura y suelta... se ve a veces truncado por acontecimientos desagradables.
No se al personal, pero a mí me afecta, me fastidia...

Está claro que uno no puede luchar contra lo inesperado, contra sucesos que no esperamos o ni siquiera nos imaginábamos que iban a suceder. Pero podemos prever algo, y más cuando ya nos hemos llevado algún susto al otro lado de la línea.

Hace años, en determinadas marcas y embarcados en los rituales del sube y baja que procura el Jigging, aprendimos que nunca, nunca y por poco que aparecieran piezas de renombre, jamás podíamos permitirnos el lujo de aligerar equipos, pues la experiencia nos había enseñado que en días señalados y sin previo aviso, entraban animales de más de 50 kl que no se andaban con rodeos y menos permitían el más mínimo error o desventaja del pescador. Había que andarse por allí con ojo, y bien armado. Equipos capaces de pararlos y meterlos en verea... Un fallo en un día, podía echar por tierra todo el trabajo o ilusión de meses, o años. Nunca mais nos dijimos.
Ahora y hoy en día continuamos con los equipos pesados cuando vamos a por ellos, o intuimos presencia de bicho malo (algo se va aprendiendo...), y nos permitimos una pesca más ligera con líneas y equipos más acordes a las presas que solemos capturar, que raramente pasan los 10 kl. Adiós a los 20000 y 6500, y bienvenidos los 8000 y Accu 870 con cañas de 30lb. Lo ultra-light está pendiente, pero simplemente no lo solemos practicar al no encontrar tiempo para poder darle al asunto, pero todo se andará, ya que tengo en mente la compra de un kayak y el Twin Power 4000 lo veo ideal para pasearme con hierros ligeros por veriles de poco fondo ( es un territorio que en este sentido, tengo inexplorado).

Los Reyes ganan la pelea.

Todo este rollo que vengo contando anteriormente nada tiene que ver con el Jigging, ni con dumerillis, meros o atunes de temporada. Tiene que ver con los menesteres del spinning que nos entretiene día si y día también, mientras espero a cuadrar con el patrón del Greca y salir a alta mar.

El día 5, ese en el que casi todos se estresan buscando los últimos regalos y sucumbiendo a la enfermedad consumista, mi cuñado Vidal y yo nos marcábamos un día de pesca lúdica, incluyendo aquí el senderismo, baños, pescado y lapas a la orilla de la marea... Un día desconectados del mundo.
Como el día anterior me había llevado un bolo como una casa, y para ese día se esperaban buenas condiciones, planifiqué la jornada para primero atacar veriles de pejerreis, y posteriormente con la marea llena acudir a un puesto de lubinas que hacia meses no visitaba y suele estar muy frecuentado por éstas.

Temprano estaba lanzando con la Kenai y el Tp 4000 cacharros de superficie, y fue después de dos horas de absoluta indiferencia en el agua cuando un pejerrey de unos 5 kl se interesó por un señuelo ya casi sin holografía y ofreció la primera batalla del año. Quería vararlo, y podría haberlo hecho si las olas no me hubiesen impedido acercarme al filo del risco en el que estaba, por lo que tuvimos que hacer uso del bichero después de un rato tratando de ponerlo en seco. Me estaba jugando que el bicho se llevara el señuelo clavado, y yo me quedase sin ambos.

Bonito pejerrei con el que comenzaba la mañana. No me imajinaba lo que pasaría después.

Tras unas horas más sin ver nada de nada, hacemos una pausa de rigor para descansar, bañarnos, comer... y ponemos rumbo a ese pesquero en el que esperamos encontrar a las lobas.

El Dilema.

Llevo la Kenai con el Twin Power 4000Fc, y 30 lb de Tuff line por un lado. Por otro tengo la Iliccium con el Exage 2500Fc, con 15 lb de Power Pro. Por un momento decido tantear con el equipo ligero y muestras mas "refinadas", pero finalmente me acuerdo de alguna sorpresa que ha pasado por allí, y opto por la Lamiglas con señuelos más pesados: Chineslaiders, Habanos, Magnets Darters, Saltigas...pero no sólo no aparece nada, si no que además no llego correctamente al lugar dónde quiero poner la muestra. Aquí entra en juego mi dilema, y mi terrible error. Opto por montar en el Tp una bobina con 15 lb de Pw Pro que llevo para cuando hay algo de viento, para ganar metros de lance y poder trabajar mejor los Nabarone, Komomos, Saltigas, Max Raps...que se mueven mejor con lineas más ligeras.
Decido colocar un Nabarone nuevito color Iwashi, lanzo lejos y lo trabajo correctamente con la kenai...cuando al 5º-6º lance... nada más caer, y sumergirse en el líquido, se abre el agua para formarse tremendo remolino y producir sacudidas en superficie. Habían olas, mucha espuma y me encontraba con el agua cási por la cintura, por lo que sólo alcancé a ver parte del morro y la enorme cola. Comenzaba el suplicio y la angustia con una violenta fuga hacia la baja dónde rompia una ola.

Le he contado a mis amigos, a Dani, Pachico... que sólo he sentido esa impotencia cuando me he enfrentado a animalitos de más de 50-60 kl con equipos descompensados, cuando nos han pillado por sorpresa o simplemente aquel era su territorio y tenían las de ganar.
En ningún momento hubo tregua, jamás se rindió o aparentó signos de venirse abajo, todo lo contrario. Durante 10 largos e interminables minutos aquel bicho al que no le pongo menos de 15 kl hizo conmigo lo que vino en gana. Hubieron carreras de más de 40 metros, con la caña en todo lo alto para evitar todas las piedras que sobresalían en aquella baja. Me dolían los brazos, veía que necesitaba frenarlo, pero sentía en las manos que algo no iba bien, que la trenza de 15lb no era suficiente para aquello. Aquel pez, en apenas 3 metros de fondo, me estaba ganado la partida. Mal señores, lo pasé mal al ver que no podía virarle el morro, evitar sus fugas hacia las piedras... Finalmente partió, y entre lamentos y maldiciones comprobé como metros y metros de trenza se habían rozado por el fondo.

Que se le va a hacer, pensábamos mientras el compañero me daba ánimos pues me dolía el haber perdido ese trofeo, pero más aún el saber que se llevaba un señuelo bien clavado en la boca, para problablemente morir.

Imagen acuática de un Pomatomus Saltator/ Saltatrix, en su medio, entre piedras, clacas y seba. Ahora tengo un nuevo juguete acuático que le he regalado a la parienta, y que yo aprovecharé para sacar alguna retratera bajo el agua.

Con las manos aún temblando, rápidamente puse de nuevo un bajo de 50lb con un Komomo de idéntico color al señuelo anterior, y en cuestión de pocos minutos ya me encontraba de nuevo en la orilla, tratando de olvidar lo que no podía y esperando a que aparecieran las lobas. De nuevo mantuve el 15lb, obviando la posible presencia de otro bicho de los demonios. Error.
De nuevo, al tercer lance y justo al sobrepasar la barrera de piedras que cada vez sobresalia más, otro pejerrei, este de menor tamaño ya que logré verlo durante la pelea, tranca el señuelo nipón y comienza la fuga hacia las piedras, de vuelta a la zona profunda. A éste le aprieto algo el freno, y consigo dominarlo para ponerlo cerca de mí después de unos minutos.
Hizo sus carreras, y entre idas y venidas a ojo le echaba unos 8-9 kl.
Se sitúa de nuevo entre las piedras, espuma y olas, y en una de sus fugas decido apretar dos puntos el freno... y siento de nuevo que algo no va bien y tengo que bajar la caña. Finalmente, entre saltos y una carrera termina de nuevo partiendo, pero esta vez ha reventado la trenza, evidentemente porque no debería de haber apretado más, y porque la Kenai es demasiada vara para una linea tan fina, que ha de enfrentarse a un animal que te hace bajar la caña en cada carrera para evitar romper la trenza, o que esta roce con piedras cercanas. Podría haberlo batallado en otro escenario con esa línea, pero no allí, en aquel pesquero.

Conclusión: esto es volcán vivo, con menos de 200 años de antiguedad en algunas zonas, con elevaciones, bajas, charcos, barrancos, clacas, lajas... que se intercalan entre sí y forman conjuntos tremendamente dificiles de interpretar y poder esquivar en ocasiones, por lo que los equipos ligeros de tierra creo que los voy a restringir únicamente a la captura de lubinas y sargos dónde tengo claro que es muy muy difícil dar con un miura, y eventuales jornadas en escenarios no complicados. En pesqueros en los que uno intuye la presencia de estos animales, aunque sean esporádicos y no los veamos más que de San Juan Corpus, yo, personalmente, no me puedo permitir errores como los de ese día. No puedo, debería ni deseo matar animales como esos de esa forma. Tampoco me hace gracia gastarme lo que valen los dichosos señuelos de Ima, o las anillas de Maria.
Puede que con el 30lb también se hubiesen perdido, pero seguramente se podría haber forzar¡do algo más pelea, levantar más la caña y ponerles las cosas en su sitio. Si rozan en una piedra, hubiese partido igualmente, pero por lo menos con el 2º hubiese ganado en confianza (mermada por la perdida de la 1ª pieza, y por el trascurso de la 2ª pelea, el escenario, que era de lo más complicado...) y seguramente no hubiese partido la línea como sucedió con el 15lb, que todo sea dicho, después de hacer unas pruebas, creo que en ese libraje el Power Pro es más susceptible de partir en seco que el Tuff Line. Impresiones mías solamente.

Ojalá, tenga la suerte de luchar proximamente un pez que se parezca a estos con la Ilictium y el Exage 2500, con sus 10 o 15lb, pero espero que sea en playa, en barco o en un risco dónde no tenga una baja de piedras como un muro delante mía.
La cuestión la próxima vez será valorar correctamente cada componente y el escenario, no fiarnos y creo mantener aún más la calma. Lo que está claro es que he aprendido algo de ese pesquero.

En fin señores, que tuve un mal día en el que justamente por la tarde al llegar a casa me llamó José Luis Chavalito para comentarme como esa misma mañana un "presuntamente" medregal le vació el carrete, creo que también con 12lb de Pen y la Ilicium. Igualmente puede que con una linea más gruesa hubiese perdido la pieza, pero evidentemente con el equipo más pesado que suele usar, algo le hubiese plantado cara, y vaya uno a saber lo que podría haber pasado... Algo así es lo que yo también pienso desde hace días, y casi hasta me quita el sueño por las noches.

Ya me decía mi tío una vez a bordo del Greca, mientras me empecinaba en pescar con atrezzo ligero dorados de más de 8 kl, que no se puede ir a la guerra con escopetas de feria... Al Cesar, lo que es del Cesar.
No quiero decir que no se pueda pelear estos peces con equipos ultra ligeros, pero si que cuando nos encontramos en escenarios dificiles y posiblemente habitados por animales de envergadura, lo mejor es dejar las finuras y delicadezas de lado, y optar por lo seguro, pero sin animaladas.

Empieza el año fuerte en emociones, espero que sigan así pero con otros tintes y colores.
Saludos.

8 comentarios:

Jose Luis dijo...

Muy buenas señor, enhorabuena por esa captura, que mala suerte con esos bichos que se fueron, pero eso es así, no siempre ganamos nosotros, esas adrenalina, las hemos vivido muchos pescadores, unas con suerte y otras con mala fortuna, entiendo tu dolor, venga a recuperarse, y a estar preparado para la próxima guerra, que espero que sea pronto y con buenos resultados, un saludo y cuídese señor.

Y digo yo dijo...

Lo has dicho unas cuantas veces en el relato, "el escenario", el pesquero es que nos dice si ahí podemos o no usar equipos ligeros o pesados con líneas ligeras, es igual, tanto si es un miura como si no, nos pondrá las cosas muy difíciles.

Y no solo para poder sacarle sino incluso personalmente haciendonos caminar de un lado para otro, haciendo que nos arrimemos donde no devieramos.

Has tenido tu experiencia, has sacado conclusiones y eso ya cuenta. Yo me embarqué ayer a las 12h y me desembarqué a las 23h con un jodido Conejo partido por la mitad y trabajando en sondas de 230m, no tengo ni bicho, ni conclusiones, ahora eso sí, estoy hecho polvo....

cañacortada dijo...

Ánimo Femés.

Se te nota tan abatido que incluso me has contagiado y no quiero. :)

Ya he dado por la red en alguna ocasión mi perspectiva sobre el uso de equipos ligeros y está claro, hoy es buen momento para reiterarme.

Es evidente que se corre un riesgo cuando la resistencia de los componentes en nuestro armamento mengua. Y que este aumenta si por las cercanías se encuentran escalones y/o rocas de todo tipo plagadas de clacas etc. No obstante, pescar liviano es una tentación que a muchos cautiva, además de pensar que es útil a la hora de provocar las picadas con juguetitos más atractivos. Y aunque tengo un punto de vista similar al tuyo, a veces oso y pesco delgado. Por supuesto que también he tenido experiencias desagradables con cañas y líneas endebles, pero también he sentido la satisfacción y emoción que solo proporcionan estos equipos al lograr una buen animal. Tú buscabas lubinas y estimo que ibas bien armado contra ellas. Que te entró el bicharraco, que se le va a hacer. No te comas el tarro, no cometiste un error tan grave.

Saludos.

Raul lomac dijo...

tremendo relato compañero!! pone cardiaco a cualquiera que ose leer tus palabras,, no se si esto sera una manera de avisarte.. para que este 2011 vayas preparandote para un gran combate lo que si se,, es que de todo se saca algo bueno y cada nueva experiencia hace que vayamos mejor armados y mas preparados sicologicamente,, un saludo

Ruben dijo...

Femés ese es el riesgo que se corre al ir con equipo ligero, y asi todo mañana volvería al mismo pesquero y mismo equipo...
Saludos y buena pesca.

Marco dijo...

Si no hubieras cambiado al 15 Libras, quizás no hubieras tenido la oportunidad de haberlo vivido.... por partida doble.....

el dilema lo es muchas veces el subir freno.... o perder la linea.... es parte del juego...

buen relato!!!

Femés Elvira, dijo...

Cuánta razón tienen!, Agradezco enormemente sus palabras.

Gracias José Luis. Sé que es parte del juego, pero se me juntaron muchas cosas...y así acabé el día.


Abe, es que lo del escenario es la base de este asunto, y tienes mucha razón en tus palabras. Vaya locura que hice (recuerdo como era la zona de complicada)...espero que uno de estos días puedas ver el pesquero, en realidad es una gozada. Un abrazo.


Ángel, gracias por esos ánimos, la verdad es que si que quedé tocado por como sucedió todo. Pasó de ser un buen y poder ser gran día, para convertirse en un desastre de jornada.
Recuerdo hace tiempo leerte comentando estos aspectos de los equipos ligeros, y ya en ese momento estaba muy de acuerdo contigo, sobre todo por lo que comentamos: la configuración de los escenarios y sus habitantes por nuestras costas. Ahora ya lo tengo más claro ;) Saludos.

Femés Elvira, dijo...

Raúl, no sé si lo conseguí, pero traté de expresar y trasmitir los acontecimientos como los viví (y eso que he intentado resumir algo...me enrollo mucho)... fueron muchas sensaciones variadas que quería que todos entendiesen. Espero que este 2011 traiga alguna sorpresa ;), y ojalá en el Bazoka caiga algo.
Saludos compañero.


Rubén, no te equivocas.
Sé que corremos un riesgo, pero no pensaba que fuese a pagar tan caro el atreverme allí con una línea fina. Tengo ahora allí una cuenta muy gorda pendiente, y ya tengo apuntado el pesquero para el próximo día que pueda visitarlo. Seguramente vuelva a intentarlo...
Saludos.


Buenas Marco.
Me gusta pescar fino, y seguiré con el 2500 y las 15lb rondando veriles, pero trataré de no jugármela, cuando sé que tengo las de perder (sobre todo buenas piezas) si me equivoco en la elección.
Justo antes de perder la primera pieza, ya no sabía si apretar freno, aguantar solamente con la caña en alto y dejar que corriera para coger fondo y alejarse de las piedras...cuando se acercaba a estas, le volvía a frenar... una locura compañero, me lo puso difícil en el lugar en que estaba, pero con el paso de los días comienzo a disfrutar del recuerdo (de una parte, ya que la parte de los bichos con el pircing no me gusta). Gracias por tus palabras compañero. Saludos.