lunes, 15 de noviembre de 2010

Sube y baja... lanza y recoge.

Gracias a que el "aleteo" de las pardelas ha terminado.
Impulsadas por el hambre, la ausencia de sus progenitores y el instinto, se lanzan al mar para emprender la cadena reproductiva. Ahora se agrupan en "guarderías" por decenas, cientos y miles de individuos, en alta mar, para poco a poco, iniciar la migración.
Por mi parte ya ha terminado el trabajo de vigilancia y protección nocturna, y puedo disfrutar algo más de tiempo, y por consiguiente, ir a pescar.

Imagen tomada en una guardería de pardelas.

Los problemas los tienen ahora estas aves en alta mar y en sus lugares de destino. Han dejado atrás a pardeleros armados con bicheros y hurones, para ahora enfrentarse a escopetas, jámos (sacaderas) y tirachinas(y sin contar a palangreros y arrastreros). Espero que no sean muchas las que caigan en los leitos de los barcos, y dentro de unos dos o tres años vuelvan a los riscos que las vieron nacer.

El sube y baja.

La semana pasada hubo jigging. Ya eran semanas, meses sin tocar un hierro y las ganas no cabían dentro de mí. No hubo mucho, pero si que nos lo pasamos bien Pachico y el que escribe, a bordo de la embarcación "Greca", una semirrigida BWA de la cada día estoy más enamorado. Pocas embarcaciones son más adecuadas para practicar jigging y spinning en Canarias.

Como digo no hubo mucho, unos cuantos trancones al amanecer fue todo hasta mitad de mañana, momento en el que decidí coger la caña de spinning.
Fue gracias a mi cabezoneria que terminamos divirtiéndonos un buen rato. Quería llevar una vara de spinning, por si entraban los dorados, o dábamos con pescado en superficie (cosa inhabitual normalmente, pero que suele ocurrir justo cuando no llevas cañas de lanzado), pero el patrón no estaba muy convencido de ocupar otro cañero más. Menos mal que insistí.
Total, que mientras el seguía dejándose se la espalda con gusto, a mí me dio por lanzar mientras bromeaba con el pegadon que iba a tener, cuando...sucedió exactamente eso. El señuelo se frena, la caña se dobla y comienza a salir hilo con rabia hacia el fondo. Me ha cogido en fuera de juego, y al tratar de calibrar el freno, se suelta... Me deja mal, pero reanima mis ganas de lanzar.

Sigo con lo mío cuando la sonda comienza a marcar algo en superficie. La primera en salir es una bicuda de 5 kl, para luego seguirla otras 2 más entre picadas varias. Lanzando a tres metros del barco, dando dos vueltas de manivela, ya estabas echándote unas risas con el equipo ligero.
Veo a Pachico que me observa, y decido prestarle la caña de spinning, para poner en seco otras tres larguiruchas antes de que una de ellas corte la trenza y nos deje sin el único señuelo color natural que llevábamos en el barco.
La última captura de ese periodo de actividad fue una sierra que decidió tirarse a un jig, corto color sardina en la batimetría de los 120 metros, confundiendo al personal sobre su verdadera naturaleza.
Dos dorados, de unos 6/7 kl, aparecieron también para ver que pasaba por allí, y ambos, en sendas carreras y saltos, terminaron por desanzuelarse y abrir el triple que portaba mi jigcast. Esto si que me deja muy mal, y casi en depresión. No se puede ir a la guerra con una escopeta de feria... Siento que he perdido mi oportunidad con los dorados.

Pero las sorpresas no habían terminado. En uno de esos garetes agobiantes en el cantíl de los 130 metros, mientras dábamos los últimos coletazos para poner rumbo a puerto, primero el patrón, y luego yo, clavamos en seco. El ha clavado en el fondo, y yo he tenido dos ataques a mitad de agua, siendo el segundo el certero. Nada más comenzar la primera carrera, sé que el bicho que está al otro lado, es inhabitual, esporádico... Sus elecricos cabezazos me recuerdan a los listados grandes del pasado invierno, que hicieron nuestras delicias en superficie.
Dudo por la inexperiencia, pero tengo claro a que familia del folklore pertenece:


Precioso tuna de unos 5 kl para mí, y otro algo más pequeño para mi tío Pachico. Según dicen, no son épocas para estos bichos, que por lo visto y según cuentan se están dejando ver en las últimas salidas.
A partir de ese momento, ya con el sol en lo alto, comienza nuestra retirada rumbo a puerto. Sinceramente, no se dio lo que esperaba, ni para lo bueno ni lo malo, cosa que no está mal del todo...

El lanza y recoge...

Estoy como un niño el día de reyes. Ha llegado por fin mi Lamiglass Kenai Pro Spin(1324s) 2´60, acción 14-60- Una caña rápida y cortita que principalmente estará destinada a la superficie, y al spinning embarcado.
Junto a la caña ha llegado una Dryback y Chestback(Hpa), Habanos de Alle´s Lures, Mr Joe, Roosta... unos cuantos jugetes que por gentileza del Boss Zingarelli ahora podemos disfrutar por aquí. En la próxima entrada nos meteremos más con las impresiones, pero de antemano ya digo que fueron inmejorables.

Antes de ayer tuvo su estreno en territorio de prácticas, con un pejerrei corriendo y saltando detrás de un habano chartreuse, y ayer oficialmente ya puse a prueba el equipo en territorio ostíl, con resultados inmejorables. Lo que me estaba perdiendo yo con esta caña. Gracias Paolo y Nicola.

Ayer, como un niño pequeño, cargado de cacharros de superficie y la caña nueva, nos plantamos el amigo Daniel y yo en pesquero no muy frecuentado por nosotros.
Existe por aquí la fiebre del dorado. No sé si se debe al cambio climático, a la presencia de carnada o vaya uno a saber, que los encontramos en grandes bandos por casi toda la geografía, y parece que muchos se han encargado de retransmitirlo hasta por la radio. Aún estando en tu piedra a las 6 de la mañana, ya hay 10 personas ocupándola, dos pescando y 8 esperando a que pase el bando y alguien los avise. Entonces, todos en pie y a lanzar. Menudo spinning...

Total, que el amigo y yo nos vamos al lado opuesto de la isla, justo dónde creemos que pueden estar estos pelágicos y no la marabunta oportunista de pescadores spingoneros de temporada. Que bien me ha quedado, jejej..
Al clarear el día ya estamos lanzando, Dani con señuelos nadadores y yo en superficie probando el equipo y los cacharros nuevos.
La caña, acompañada del Twin Power 4000 y con 30lb de Tuffline, lanza al quinto pino. La probé ese día con rangos de peso de entre 25 y 50 gr, y fue de escandalo. Lanzadora, ligera, cómoda y guerrera.

Los habanos en 45gr. recibieron las primeras dentelladas por parte de agujas, bicudas y sierras, pero ninguna clavó correctamente en los circle hooks que portaban(creo que los usaré sólo en señuelos hundidos para lubis y sargos, o en escenarios específicos de pejerrei y palometones con paseantes, aunque aún estoy por probar y probar), probablemente por la poca anchura de sus mandíbulas . Tras ellos el Mr Joe también tuvo sus ataques, sin llegar a clavar.
Mientras, Dani ya había sacado una sierra para animarse la mañana.
A mitad de mañana tuvimos nuestras primeras persecuciones de dorados; siluetas azules color turquesa que corrían detrás de las muestras, hasta que el compañero toca la campana:


Veo como el animal comienza a sacar hilo con carreras y saltos de película, mientras Dani, lo trabaja correctamente. En par de minutos lo pone en tierra, para deleite de mi cámara y satisfacción del compañero.
Fotos y más fotos para el recuerdo de nuestro spinning isleño:


Dorado de más de 9 kl al que después de unas horas le siguió un pejerrei de 2 kl, que tratamos de oxigenar y reanimar...

Antes de soltar una presa, tenemos que comprobar que no tiene heridas de consideración en agallas, garganta...luego debemos tomarnos algo de tiempo para oxigenarlo correctamente con agua directa del mar, no estancada de un charco.

Me sigue pareciendo increíble como algunos todavía te miran con cara de loco cuando te ven soltar, y fografiar un pez.

Finalmente se soltó por dónde había venido. Sigo teniendo la esperanza de que crezcan, se reproduzcan y sigan dándonos alegrías durante más tiempo. Muchos deberían tomar ejemplo(no mío, si no de todo aquel que tenga sentido común), y dejarse de lloriquear tanto con que si no hay pescado, que si ya no come, que si está quemado, que si los profesionales...Luego lo bonito es ver como cargan de dorados dos kilos y pejerreis de tres cuartas. Lo de siempre, vamos!

Ahora me tocaba a mí. Con un Roosta ya había tenido dos ataques de pejerrei, pero tan sólo uno llegó a correr 10 metros para luego soltarse. Me concentraba recogiendo y viendo como nadaba, hasta que otro rayo azul se colocó detrás de la muestra para tomarlo y salir disparado mar adentro, sacando hilo del TP por decenas. Esa carrera, y los preciosos saltos que le sucedieron, fueron su perdición.


Un hermoso dorado de 6 kl se apuntaba a mi lista de capturas, y me sacaba de alguna forma la espinita que llevaba clavada desde la última salida a jigging. Son preciosos estos animales, y es envidiable la fuerza que desarrollan en el agua. Bichos duros y combativos, hechos al infierno y la bravura del océano.



Y así terminó el día, con diversas capturas, muchas anécdotas y batallitas que contar y un dolor de hombro y muñeca del carajo debido a la poca costumbre de trabajar cacharros semi-pesados en superficie durante horas.

Ahora ha llegado de nuevo el endemoniado alisio y las fuerzas de invierno, a las que en realidad le doy las gracias para que mantengan alejados a tanto depredador y esquilmador de los veriles habituales, esos en los que parece que cada mañana se hace una fiesta y todos están invitados. Esto me empieza a recordar a historias y batallas de costas lejanas. La fiebre, mala como ella sola, ha llegado, aunque sea oportunista y de temporada.
En fin, seguiremos buscando la tranquilidad, y rehuyendo de las bervenas pesqueras.
Abriguense, y resguardense del frío.
Saludos.

9 comentarios:

Juan Luis Lopez dijo...

Enorabuena por las capturas Femés y compañia, los dorados son realmente hermosos. Espero que siga la racha.
Un saludo.

Y digo yo dijo...

Así da gusto volver vecino, me alegro mucho de que se lo pasaran en grande, esos Dorados me ponen los dientes largos, aun son asignatura pendiente para mi ;)

paolo dijo...

Enhorabuena Femes y Dani!!!
Dorados de la orilla deberian ser de infarto...tengo que hacerme con una Kenai Pro para probar la emocion? eh eh
me alegro que aquella caña es lo que estabas buscando. En marzo me van a traer una desde italia para que la cuide hasta la proxima visita del proprietario...

Andres Orts dijo...

Que lujo esos dorados desde costa, aqui en Alicante ni siquiera navegando 50 millas se encuentran de ese tamaño, enhorabuena, tiene un gran merito pues son de talla king size

Raul lomac dijo...

que alegria ver de nuevo las azañas de los norteños....

los dorados, todo un regalo para la vista y en vuestro caso me imagino que tambien para el paladar...

las tunas jajaja eso es un caso aparte... cuando uno menos las busca es cuando se las encuentra....

por cierto me alegra saber que ya tiene usted tiempo libre, porque este fin de semana sin ir mas lejos me heche a la mar con cristian (el tovillo) y quedaba hueco de sobra para ti,, pero como iva a se una salida tempranera no lo avice por el tema de su trabajo nocturno...

UN SALUDO...

Femés Elvira, dijo...

J.L compañero!!
Espero que vaya todo bién por allá arriba.
Son creo, uno de los animales más hermosos, y deportivamente hablando, grandes luchadores. Los volveré a tentar en estos días, espero que haya suerte. Tellamo en estos días.
Saludos.


Gracias Jose Luis!
La verdad que si lo pasamos en grande, pero el haber estrenado la caña y tantos cacharros nuevos con éxito, fué muy gratificante. Estoy deseando volver a menear jugetitos con la Kenai, es una gozada.
Espero verte pronto, igual me doy un salto en breve para pasar unos días. Si no igualmente también te espero por aquí.
Cuidese señor.


Gracias Paolo, tú terminaste de convencerme contandome sus virtudes. Tiene lo que queria: reducido tamaño, acción ideal, lanzadora, potente, ligera, bonita...y de calidad.
Vas a cuidar una Kenai Pro?? A disfrutarla...jejej
Un abrazo.


Buenas Andres.
La verdad es que son bíchos muy duros, y el escenario de las islas no ayuda, pero los hay más grandes, así que espero verme más apurado aún.
Saludos.


Gracias Raúl.
Pues si compañero, en filetes rebozados, salado en sancocho, en lomos al horno y guarnición...está exquisito.
Lo de las tunas sabes que es casualidad, no eran ellas el objetivo, pero se sumaron a la fiesta para engrosar la lista de especies, lo cuál me alegró enormemente. Espero que en breve salgan a conciencia los hermanos mayores ;).

Tolete naranjero, este finde lo dediqué a pescar, no trabajaba. Pero aproveché bién el tiempo libre...
Hablamos compañero. Un abrazo.

Cristian dijo...

Preciosa entrada Femes, dorados guapisimos desde costa y escómbridos muy juguetones embarcado, sin desmerecer la ratilla insular de turno(el pejerrey). Esas lampus quitan el hipo, si señor.

Un abrazo.

cañacortada dijo...

Joder Femés, al final vas a tener incluso que agradecer a los oportunistas que estuviesen por el primes lugar.:)

Fantásticos peces.

Saludos.

Femés Elvira, dijo...

Gracias Cristian.
Lo hemos pasado de miedo con ellas. Han róto la monotonia y dádo un púnto muy agresivo a nuestro spinning. Habran más en la proxima entrada...
Un abrazo.


Jjeje.. La verdad que si Angel, aunque preferiria que dejasen la piedra en paz, y vuelvan a lo suyo con la sardina y la gamba ;).
Tuvimos múcha suerte de encontrarlos, aunque ya nos habian dádo pistas de su presencia por allí.
Aprovecha y dáte un salto a ver si aguantan por aquí.
Saludos.